Otra vez la dictadura de Miami


No les ha bastado que Ozzie Guillén pida disculpas, ellos quieren su cabeza, quieren que sea despedido para así demostrar que ellos tienen el poder en esta ciudad, se creen los dueños de Miami, no quisiera pensar que hubiera sucedido si estos no fueran los Estados Unidos y si estos desequilibrados y trasnochados “exiliados” hubieran tenido el poder absoluto, de seguro ya habrían golpeado a Guillén y de seguro estaría en una cárcel purgando condena solo por pensar distinto.

Comprendo el dolor del exilio, tener que dejar su país y no poder regresar, tener familiares asesinados por la dictadura castrista los ha convertido en seres intransigentes con un resentimiento que trasciende sus propios derechos y es que ellos no han entendido que ahora viven en los estados Unidos, un país libre con leyes claras que garantizan la libertad de expresión y que cualquiera puede disentir; esto es democracia, este es un sistema libre y la constitución norteamericana así lo establece.

Dentro de los argumentos que utiliza el exilio para justificar su arranque de ira esta la comparación con la comunidad judía, dicen que si alguien va a una sinagoga a decir que ama a Hitler va a ser expulsado, seguro, pero hablamos de una sinagoga, un lugar privado donde se rinde culto a una religión específica, Miami es una ciudad donde convergen diversas culturas, no es feudo privado del exilio cubano, no se confundan.

Igualmente dicen que están en su derecho de poder decir y hacer lo que les plazca, que pena, al parecer tantos años viviendo en un sistema democrático no ha rendido sus frutos, voy a pensar que no conocen otra manera de ser, pasaron de la dictadura de Batista a la de Castro, ambas sanguinarias y al parecer les carcomió el cerebro al punto de desconocer los pilares del sistema democrático.

Recuerdo que durante las últimas elecciones presidenciales en el Perú, todos los medios cubano americanos se dieron el trabajo de hacer campaña abierta por Keiko Fujimori, la hija del dictador Alberto Fujimori, utilizaron mentiras y hablaron pestes del entonces candidato Humala, ¿Acaso no saben los cubanos del exilio qué Fujimori está encarcelado por crímenes contra los derechos humanos? ¿Acaso para ellos no cuenta el dolor de las decenas de inocentes asesinados por el régimen fujimorista? Igualmente, han expresado abiertamente su admiración por el dictador chileno Augusto Pinochet, ¿Acaso no saben que en Chile fueron asesinados miles durante el régimen de Pinochet y qué aún hay muchos que no aparecen? ¿Acaso no les importa el dolor de todas esas familias a las que les despojaron padres, hijos, hermanos, etc, solo por el hecho de pensar distinto?

¿Por qué no se indignaron de la misma manera cuando el Papa Benedicto XVI visitó la isla y se sentó a departir con los tiranos? Dicen que esto es diferente, que el Papa fue a hacer una visita de estado ya pactada y que dijo que no está de acuerdo con el comunismo, ¡Gran cosa! No está de acuerdo con el comunismo pero no duda en estrecharle la mano al tirano que asesinó a muchos familiares de los que hoy viven en el exilio de Miami. ¿Dónde estuvo Miguel Saavedra y Vigilia Mambisa? ¿Es qué solo salen cuando no hay riesgo de respuesta para justificar el dinero que recibe por la “lucha por la libertad de Cuba’?

Al parecer los cubanos del exilio creen que el dolor es propiedad de ellos y que solo se puede uno indignar si el dolor es causado por un régimen comunista, si el régimen es de derecha hay que aplaudirlo ya que esas “bajas” son necesarias para evitar el “comunismo”. La intolerancia está incrustada en esa comunidad, no aceptan otras maneras de pensar y lo peor de todo es que no se dan cuenta que se están comportando de la misma manera que el dictador ue tanto odian.

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