El fujimorismo nunca va a cambiar


En los últimos días he visto muy activo al fujimorismo, la búsqueda del indulto al dictador Fujimori, el tratar de mantener vigencia política y la demolición de todo lo que le signifique adverso los ha mantenido muy ocupados, han abierto varios frentes de “batalla” y están buscando capitalizar a la diezmada e intelectualmente pobre derecha peruana, sí, esa misma que fue bien bautizada por Augusto Alvarez Rodrich como derecha bruta y achorada, DBA por sus siglas.

Lo más preocupante es que muchos “analistas” políticos han comenzado a escribir casi sincronizadamente acerca de la posibilidad de que la mafia vuelva a gobernar el 2016, y llamo mafia al fujimorismo por que eso es lo que es. No se para que desean volver a gobernar, pero lo que más me preocupa es que no han dejado de lado su “modus operandi”, mantienen aún los mismos vicios que no solo se circunscriben al autoritarismo sino también a mañoserías y manipulaciones basadas en mentiras y en la distorsión tendenciosa de la realidad, recurren a la trampa y al uso indiscriminado de falacias para lograr sus objetivos.

Veamos, han comenzado en primer lugar una lucha contra la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) y contra el informe final y recomendaciones que emitieron, claro, no les conviene porque en ese documento además de plasmarse la verdad con respecto a los actos criminales de sendero luminoso y del MRTA, también se detallan los abusos del estado peruano sobretodo en la dictadura fujimorista, crímenes como los de Barrios Altos y La Cantuta son la “piedra en el zapato” fujimorista.

No contentos con el ataque certero y falaz contra la CVR, arremeten contra lo que ellos denominan “caviar”, este término fue inventado para señalar a aquellos que se enriquecen con el cuento de apoyar causas de derechos humanos o apoyo a sectores pobres, sin embargo el fujimorismo pretende encasillar en ese término a todo sector que se incline siquiera a la izquierda y que apoye a la CVR o a la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH), claro, tienen que desprestigiar y deshacerse de todo lo que les signifique un problema o una barrera para poder conseguir sus objetivos.

En esto han logrado el apoyo de la DBA, lo risible es que hace pocos meses todos ellos se rasgaban las vestiduras y sentían ya presente el apocalípsis en el Perú cuando salió electo Ollanta Humala, ya se han olvidado lo ridículos que se veían diciendo que el Perú ya era un país “socialista del siglo XXI” y que Chávez era ya, prácticamente, el jefe de Humala.

Pero la memoria es frágil y ahora buscan arremeter contra la izquierda peruana en su totalidad, no le perdonan que hayan sacado la verdad y que gracias a esa verdad su líder este encarcelado, no le perdonan el haberles quitado su feudo, feudo donde eran los amos y señores y que hoy gracias a esporádicos vientos a favor piensan que ya es realidad un pronto retorno al poder.

El fujimorismo no ha cambiado, no es capaz de hacer un mea culpa por todos sus asesinatos, delitos y errores, no han sido capaces de poner las barbas en remojo, todo lo contrario, hoy están tratando de hacer ver que todo fue una persecución y que ellos siempre obraron bien, que todo fue una venganza “caviar”, con eso quieren justificar todos sus crímenes y no dudan en seguir mintiendo y distorsionando la realidad.

Y con el apoyo de la DBA, quienes siempre fueron los principales beneficiados en la dictadura fujimorista, creen que ya están resurgiendo, a ellos se les suman políticos corruptos que desean ganar tribuna política para recuperar sitiales perdidos por su mal proceder.

Que no te engañen peruano, el fujimorismo nunca va a cambiar, la izquierda no es “caviar”, la CVR es lo mejor y más profesional que le ha sucedido al Perú en los últimos años, los derechos humanos se deben respetar siempre, la mentira y la trampa deben ser desterradas del Perú y lamentablemente, el fujimorismo es su fiel reflejo.

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