¿Revocatoria o venganza política?


La derecha peruana anda buscando en estos días las firmas necesarias para poder revocar a la alcaldesa de Lima Susana Villarán, argumentan que la alcaldesa no hace nada, que es ineficiente, que es inepta, etcétera, adjetivos que no pueden ser sustentados pero que cuentan con el apoyo de algunos medios adictos a mafias corruptas desde los 90s.

Pero en realidad no se trata de toda la derecha peruana, se trata de un grupo al que el periodista Augusto Alvarez Rodrich calificó muy bien como “Derecha Bruta y Achorada”, en este grupo se encuentran fujimoristas, ppkausas, seguidores de Castañeda y Alanistas (sí, como lo leyó, Alanistas y no apristas); de este grupete, excluyendo a los inocentemente alienados ppkausas, encontramos gente acostumbrada a vivir de la corrupción, una cofradía que hoy se une para luchar por sus principios delincuenciales y para evitar que sus mafias desaparezcan del Perú.

¿A quién le puede convenir que Lima siga sumida en el caos? Luis Castañedad, predecesor de Susana Villarán, dirigió Lima durante ocho años, ocho años donde los principales problemas de la ciudad se ahondaron. El tráfico, uno de los principales problemas no tuvieron solución alguna, recién durante los dos últimos años de su gestión comenzó a implementar el Metropolitano, proyecto inicial del desaparecido ex alcalde Alberto Andrade y que fue motivo de burla por parte de Castañeda cuando estos se encontraban en compitiendo por la alcaldía de Lima hace ya 9 años atrás.

Este último suceso me recuerda a Fujimori cuando ganó la elección fustigando las medidas económicas que después él mismo aplicó y de manera incorrecta, pues se olvidó de los programas sociales y los cambió por programas asistencialistas que ahondaron más la pobreza ya existente. Igual Castañeda actuó de la misma manera contra Alberto Andrade, al final demoró 6 años para hacer el Metropolitano y por el apuro dejo de lado aspectos técnicos importantes que felizmente la gestión de Susana Villarán ha corregido. Esto señores es reflejo de una sociedad caduca donde la trampa y el engaño es la norma a seguir y que al final solo beneficia a mafias que se enriquecen por las decisiones mal tomadas.

Susana Villarán a ejecutado muchas obras como pueden observar en el siguiente enlace: http://espacio-libre-mp.blogspot.com/2011/12/queremos-obras-aqui-estan-las-obras-de.html Lamentablemente y para felicidad de las mafias, Susana Villarán es una persona decente que sabe que un cargo público no sirve para vanagloriarse de sus obras o para sacar réditos, ella, como debe ser, entiende que la política es para servir a la gente y no para servirse de ella.

Lima como el Perú no pueden ser tomadas por mafias nunca más, la “pendejada” peruana ya no debe tener cabida dentro del espectro político peruano, el pedido de revocatoria de Susana Villarán solo tiene un fin, la venganza política de la mafia, mafia que ya no puede enriquecerse con licencias de transporte urbano, mafias que solo manejan a su antojo algunos medios de comunicación como en la dictadura fujimorista, mafias que al amparo de cuatro puentes firman contratos millonarios sobrevalorados, mafias que han visto el política una manera de robar más “fina” y menos trabajosa.

Castañeda se demoró 6 años para comenzar a hacer obras, hoy algunas de esas obras no tienen sustento técnico ni viabilidad a largo plazo, no puedes hacer unviaducto para que circule solo una línea de autos, esto me hace recordar al diseño antiguo de las ciudades con calles estrechas sin pensar que en un futuro habrán más ciudadanos y por ende más automóviles, eso es trabajar a corto plazo sin pensar en el futuro, eso es desperdiciar el dinero de los contribuyentes.

Vivo en Miami y aquí, a pesar de ser una ciudad muy desordenada, los proyectos de infraestructura se planifican con años de anticipación y se proyectan hacia el futuro, yo no se que van a hacer futuros alcaldes en Lima cuando les toque ampliar el viaducto de la Avenida Tomás Valle que pronto quedará saturado.

Por eso respeto y saludo la gestión responsable y profesional de Susana Villarán quien además inculca la labor social explicando a los vecinos implicados en las obras , los alcances de estas y como van a ser beneficiados, sin imponerles una pista o un puente a su criterio. La revocatoria, repito, es solo una venganza política de las mafias que están acostumbradas a lucrar de cargos públicos y que nunca han definido alguna solución real.

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