¡Alerta máxima! 10 casos de descuido a tener en cuenta


Ilustración: @soso_182

Vives sólo y extrañas a tu mami, no recibes visitas con frecuencia y tu pasatiempo favorito es jugar solitario, además de eso la flojera es tu compañera habitual y no te gusta decepcionarla. Pues ten cuidado que alguno de los siguientes casos de descuido podría ser el tuyo, si encuentras que alguno de ellos concuerda con el tuyo, es hora de entrar a una red social y pedir ayuda.

Caso de descuido 1: Cuando, antes de lavar los platos, tienes que sacarlos a pasear.

Típico caso en que abusas de las sopas instantáneas, de la canchita y el arroz con huevo frito, también abusas de tu lavadero, lugar donde has amontonado tantos trastes que ya ni encuentras el caño.

Caso de descuido 2: Cuando entras a la cocina y comienzas a comprender a Darwin.

En este caso, tu cocina es un laboratorio biológico de última generación, ahí puedes realizar estudios avanzados de reproducción bacteriana, entender cómo se producen mutaciones a nivel de tejidos celulares y sobre todo, por fin entender que “El Origen de las Especies” no es una película de Steven Spielberg.

Caso de descuido 3: Cuando físicos nucleares quieren entrar a tu cocina.

Si te comienzan a llamar por teléfono y tu interlocutor habla como chancando latas, ten por seguro que los físicos que siguen las pistas de radiación de Fukushima han llegado hasta tu jato, con eso te dije todo.

Caso de descuido 4: Cuando no puedes entrar a la ducha porque tu ropa se está bañando.

Te levantaste como todos los días, te dispones a desocupar la cena y oh sorpresa, el baño está ocupado, ¡pero vives solo! Toma eso en cuenta, tus pantalones y calzoncillos son menos descuidados que tú.

Caso de descuido 5: Cuando para saber lo que hay en tu refri tienes que usar lentes 3D.

Ahí adentro está todo tan apretujado, tan desenfocado, tan descuajeringado que para distinguir los huevos de la cebolla, la carne de la mantequilla y hasta el pollo de la leche vas a tener que aplicar costearte tu vinifán rojo y azul para que puedas cocinar.

Caso de descuido 6: Cuando cada vez que te rascas encuentras una prenda de vestir que creías perdida.

Si lo tuyo es contribuir al planeta ahorrando el agua y usándola sólo para no olvidar cómo se ve, no te preocupes por ver que tu ajuar se ha visto disminuido últimamente y no has colaborado con Emaus ni con los ropavejeros, tampoco por esa forma tan cruel de engordar.

Caso de descuido 7: Cuando cada vez que le das propina a un mendigo, el mendigo te la devuelve.

Cuando llegas a ese límite, no te sorprendas si te sientas en una banca y te comienzan a dar propina, tampoco si los vecinos se están apareciendo en tu puerta con viáticos. En ese caso debes cuidarte de salir mucho a la calle, un día los de Servicio Social te van a agarrar porque ya no parecerás un pordiosero, sino un loco más.

Caso de descuido 8: Cuando encuentras a tu zapato tratando de montarse a la zapatilla.

Si alguna vez oíste decir que tus zapatillas tienen tremendas perras no es cierto, ellas son las perras, por ende, tus zapatos recibirán el mismo calificativo canino en el género correspondiente y, obvio, no faltará poco para que cobren vida propia y traten de reproducirse unos a otros.

Caso de descuido 9: Cuando abres la refri y encuentras a un minero chileno.

Deberías saber, en este caso, que el interior de tu artefacto presenta las singularidades de poder extraer de ahí alguno que otro mineral. Te preguntarás por qué el minero es chileno, pues porque tu refrigeradora se acaba de convertir en una verdadera trampa y que deben haber pasado unos 3 meses desde que no la abres.

Caso de descuido 10: Cuando tu agenda comienza a hacer las cosas por ti.

La vida no se detiene, algunas personas dependen de ti y como tú no tienes la voluntad de hacer nada por tu vida ni por la de ellos, hasta tu agenda, sabiendo las cosas que tienes pendientes, se ve en la obligación de hacer lo que tú no quieres y la modorra no te deja.

También hay que tener en cuenta estos:

  • Cuando te quieren tomar foto para completar el álbum de la pandilla basura.
  • Cuando tienes la seguridad que si te mueres no van a usar formol.
  • Cuando sonríes en un paradero y los conductores creen que se encendió la luz amarilla.
  • Cuando de la nada te invitan un porro porque creen que usas dreds.
  • Cuando te invitan a un casting de la Banda del Choclito.
  • Cuando hasta tu mamá se niega a visitarte.
  • Cuando descubres a Tarzán colgado de tu sobaco.
  • Cuando un aura violeta te rodea cada vez que accionas el encendedor…

Te dejo los comentarios para que agregues más casos.

PD. En realidad firmo como Ratchus, pero soy su computadora, él en este momento está teniendo una seria conversación con su sábana.

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