Un desperdicio llamado Marca Perú


Ellos también son peruanos

Anchonga es un distrito de la provincia de Angaraes en el departamento de Huancavelica, este distrito de 5,573 habitantes lleva el des honroso  título del más pobre del Perú, los habitantes de Anchonga viven del cultivo de cebada, papa y chuño que alimenta al 96% de sus habitantes y la ganadería, estas actividades se ven siempre afectadas por las inclemencias del clima.

No poseen agua potable y la luz eléctrica es privilegio de menos del 5% de la comunidad, cada poblador de Anchonga vive con S/. 20.00 mensuales, en todo el distrito hay 4 postas de salud con sólo medicamentos básicos que sirven como paleativos para enfermedades como la diarrea común o alguna afección respiratoria, los enfermos que padecen otros males deben trasladarse a Ccochaccasa, otro distrito.

En Anchonga el 96.5% de la población tiene necesidades básicas insatisfechas, la desnutrición crónica infantil alcanza el 72% la pobreza extrema o miseria el 57%, el 9% no sabe leer ni escribir y el 23.6% no estudia ni trabaja.

En Anchonga no conocen de restaurantes, no saben que es Mc Donalds ni Saga Falabella, los domingos no hay cines ni compras en el Jockey Plaza, ellos no conocen de marcas, la única marca que conocen es la de la pobreza extrema que llevan impregnadas desde su nacimiento, marca del olvido y de la exclusión social.

Ellos no conocen de veraneos en playas exclusivas por que el único río que pasa por su localidad está contaminado, ni siquiera les sirve para beber de sus aguas por lo que deben esperar las lluvias para recabar el líquido elemento.

El lanzamiento de Marca Perú fue una oportunidad perdida, oportunidad para mostrarle a esos peruanos que ellos también tienen derecho a disfrutar lo que los demás disfrutan, de llevarles esa alegría que muestran los que sí se benefician del crecimiento e ir cerrando esa brecha social que tanto daño le hace a nuestro país.

Para mi, sinceramente, el lanzamiento de Marca Perú fue tendencioso, hacerlo en medio de la campaña electoral era decirle a la población “lo bien que estamos” y mostrarle a esos “peruanos” de Nebraska, que somos admirables y que los tenemos en cuenta, asi nos hayamos olvidado de nuestros verdaderos compatriotas. Para mi, esto fue parte de una campaña para afianzar el voto por el modelo económico, por ganar Lima y las grandes ciudades y consolidar el triunfo del continuismo, del status quo económico y de la exclusión social.

Felizmente gran parte del pueblo peruano ha madurado y ha comprendido que la inclusión social no debe ser sólo un tema estratégico de campaña ni un bonito spot de televisión, si no que debe ser una realidad, una realidad que les muestre a nuestros hermanos de Anchonga que no los hemos olvidado y que ellos tienen derecho a gozar de todo lo que goza cualquier peruano.

Datos tomados de: http://www.huancavelicaperu.com/angaraes_2.php

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