Juan Pablo II


Si lo hubiéramos escuchado

No soy católico, es más soy agnóstico, sin embargo hoy gracias a las noticias y reportajes que han abundado en la televisión, sobretodo en la peruana, es que voy a rescatar una frase que dejo en su último mensaje durante su última visita al Perú en 1988.

“…La violencia, venga de donde venga, genera más violencia…”

La dijo en un momento cuando el Perú se desangraba en la violencia terrorista de Sendero Luminoso, ataques, atentados, asesinatos, hacían del Perú uno de los países más violentos e inseguros de América y quizás del mundo, lamentablemente nuestros gobernantes no supieron escucharlo, ni el de turno Alan García ni el siguiente, Alberto Fujimori.

Y por que traigo a colasión a los gobernantes de esos tiempos, pues es simple, ellos combatieron la violencia con más violencia, quizás necesaria por el avance terrorista pero innecesaria en la afectación de inocentes y de atacar el caldo de cultivo de la lacra terrorista.

Pero siempre hay que preguntarse que se hizo mal para que aparezca un problema así, la respuesta es temiblemente simple y vigente aún en estos días, claro está, en menor escala, la gran brecha económica existente y el racismo que cada criollo lleva intrínsecamente dentro de sus pensamientos y de su manera de ver la vida.

Y es ahí donde el próximo gobernante debe trabajar, reducir la brecha económica, reducir la exclusión social, erradicar programas asistencialistas y proponer programas efectivos de reducción de la pobreza que seas incluyente para poder sacar de la misma a la mayor parte de los peruanos inmersos dentro de los límites de la pobreza.

No es difícil, es simplemente tener la intensión de hacerlo, educar a la población, y sobretodo realizar los ajustes pertinentes al modelo económico vigente, manteniendo el crecimiento pero con rostro social.

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