Con el Perdón de Keiko Fujimori


Todo por ganar

Una semana más por terminar, la campañana política peruana, ya con dos candidatos nada más, promete ser una de las más violentas de la historia, y no hablo de violencia física que puede darse, sino de violencia verbal y de jugarretas que nos van a traer a la memoria las viejas artimañas fujimoristas del pasado.

Esta semana hemos visto, el domingo pasado, como Keiko fue capaz de pedir disculpas en un programa dominical por los delitos cometidos durante el gobierno de su padre Alberto Fujimori, unas disculpas que sólo duraron lo que se necesita para decir la palabra en mención, días antes había jurado por Dios, como niño de colegio, que no indultaría a su padre.

Sinceramente, cuando uno desea disculparse y pedir perdón, aclara el por qué de este, el perdón de Keiko fue muy general ya que al final deja entrever que acepta que en el gobierno de su padre se cometieron delitos pero que estos no alcanzan al aludido y eso lo podemos confirmar cuando juró no indultar a su padre, obviamente, jura no indultarlo pero, ¿Podrá jurar que no lo liberará? ¿Podrá aceptar que su padre cometió delitos y que está bien sentenciado? Hay que tener mucho cuidado con las palabras de Keiko.

A estas alturas y ante un eventual gobierno suyo nada le impediría manipular el proceso de su padre buscando su nulidad a pesar de que ha sido sentenciado en la última instancia pero recordemos que ellos han solicitado la nulidad del proceso argumentando que el Juez San Martín adelantó opinión, esto basado en un e-mail que algún hacker logró sacar de la cuenta del magistrado donde este solicitaba a profesionales en leyes españoles algunos consejos y opiniones sobre el caso Fujimori.

Y nadie podrá recriminar a Keiko su juramento porque este fue bien claro, ella no indultará a su padre, pero no dijo nada acerca de anular el proceso y conseguir de esta manera la libertad del reo convicto y confeso Alberto Fujimori, por eso, es para analizar cuidadosamente esas dos acciones realizadas por Keiko que sólo se hacen con el propósito de ganar aceptación en un electorado que le es adverso.

Keiko no reconoce delitos en su padre, Keiko no jura por Dios que no sacará de la cárcel a su padre, Keiko sigue manteniendo su hipótesis que indica que su padre es inocente y que su juicio ha sido totalmente politizado, están advertidos, no es para tomarlo a la ligera, menos aún con la ligereza tendenciosa con la que ha jurado y pedido perdón Keiko.

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