Lo que la “gentita” aún no entiende


¿Hasta cuándo?

Sólo en 24 horas recibí más de 500 respuestas de amigos a frases publicadas en mi muro personal en facebook, ¿El motivo de tanta “acogida”? Simple, publiqué que votaría por Ollanta Humala. Las respuestas comenzaron a llegar al segundo, desde un …”no comparto tu idea”… hasta un …”no seas bruto”… pasando por …”claro tu vives en Miami que te importa el Perú”…

Si bien es cierto se trató sólo de un experimento para medir la reacción de mis amistades, el tono de las respuestas comenzaron a cambiar y comenzó a aflorar ese complejo de superioridad racial y xenofóbica que mora en los peruanos de la clase A y B y de aquellos que siendo de la E se creen o tratan de mimetizarse con las de arriba, quizás para satisfacer un deseo reprimido de notoriedad ó quizás para luchar contra sus propias frustraciones.

La cosa es que pude comprobrar certeramente que a nadie dentro de este limitado y cuadriculado mundo le importa que es lo que pasa en el Perú, si señores, en el Perú real, ese Perú donde los niños no pueden acudir a una escuela porque tienen que ayudar en la casa a trabajar para poder conseguir la comida que muchas veces escasea, ese Perú donde la pobreza no conoce de grandes centros comerciales ni de marcas de ropas, donde una zapatilla se usa hasta que quede hecha arapos y donde bebés recién nacidos tienen que conformarse con tomar sólo agua hervida ó un té de una bolsita que comparte toda la familia.

Ese Perú que mientras unos veranean en “eisha” (la estupidez de creer que lo gringo es superior y que hablar así los va a hacer gringos) otros tienen que conformarse con el desagüe mal oliente que pasa cerca de su asentamiento humano, y lo que es el colmo, si pueden llegar a “eisha” seguro que lo hacen como servidumbre a la que pagan S/. 300.00 al mes como máximo y no les permiten usar ropa de baño sino asarse con un uniforme para que “no se vea mal”

Ese Perú al que en cada elección los tildan de brutos ó de animales por votar por un candidato al que ven más cercano a ellos, como si fuera tan inteligente mantener este status quo económico que sólo beneficia a unos cuantos cuyo mayor porcentaje se encuentra en Lima, ¿Alguna vez han tratado siquiera de ponerse en sus zapatos? ¿Algunas vez han siquiera pensado que puede sentir aquel que no tiene acceso a un buen ingreso porque no tiene educación y ésta le es esquiva porque siempre tuvo que trabajar?

El Perú está creciendo y sorprende su velocidad pero de que vale que esto siga así si lo único que se hace por esa gente son programas asistencialistas que sólo sirven de paleativos para sus necesidades pero que a la larga los mantienen en ese mismo estado, eso hizo Fujimori y dejó un forado tremendo en la caja fiscal, Toledo ordenó la caja pero no le quedó tiempo para hacer nada, Alan sólo mantuvo lo iniciado por Toledo y ya vemos las consecuencias.

Ellos, los marginados también son peruanos, ellos también tienen los mismos derechos que nosotros, ellos saben a quien elegir y su frustración los hace determinar su voto de esa manera, ya no creen en lo mismo de siempre, ya no son los “cholitos” a quienes se les compra con un pan, si cojudo, ya no lo son, ahora te aceptan el pan y cuando te volteas marcan exactamente a la persona que ellos deciden, como debe ser, para que se den cuenta de lo que digo, héchenle una mirada al siguiente mapa, es el mapa con los resultados electorales de esta última elección por departamentos:

 

Ahora, “la gentita” anda asustada, se les está cayendo el mundo porque tendrán que decidir entre Ollanta Humala y Keiko Fujimori, Ollanta representa a esas clases desprotegidas y eso les da miedo al punto que tratan de desacreditarlo con argumentos de toda índole y lo que es peor es que tratan de hacer llegar “este mensaje” a los que votaron por él y a los que piensan votar por él, pero se equivocan nuevamente, el mensaje nunca va a llegar si siguen subestimándolos, nunca va a llegar si siguen pensando que son ciudadanos de segunda clase, ellos ya entendieron que con el voto tienen una fortaleza, ellos son mayoría en el Perú y no podemos seguir ciegos a esto.

Nadie va a escuchar a alguien que viene a insultar, nadie va a escuchar a alguien que viene a subestimar, nadie va a escuchar a alguien que lo mira por encima del hombro, entendámos de una buena vez que todos somos peruanos, todos somos seres humanos y todos tenemos los mismos derechos, así es la democracia, así funciona en los países desarrollados donde se acepta el veredicto popular guste ó no, eso es desarrollo y el Perú necesita escuchar a toda su gente.

Decídan en esta segunda vuelta por quien quieran votar, piensen en el Perú como país, piensen en sus hermanos peruanos, piensen en todos y tomen la decisión correcta que salga quien salga elegido vamos a tener que poner el hombro todos juntos como un sólo puño hermanados para hacer un país justo para todos.

Anuncios