Las bajas pasiones de una elección


Es necesario sacarse la venda

“Es mejor no discutir ni de política ni de religión si se quiere mantener amistades”… Reza un dicho popular, puede ser cierto, claro, en una sociedad inmadura así lo es y el Perú está aún en ese estado.

Y es por este motivo que muchas personas toman los debates de ideas como algo personal, en algunos casos el fanatismo los invade preocupantemente y al ver que ya no existen más argumentos apelan al ataque certero olvidándo que existe alguna amistad de por medio, lamentablemente muchos se ciegan ante la realidad y no son capaces de investigar, de informarse, de leer propuestas y contrastarlas con los discursos de los candidatos.

Asi nace el fanatismo, la creencia ciega de pensar que existe una sola verdad y negar las demás por el simple hecho de ser discrepantes, así, de igual manera como las religiones tratan de imponer su “verdad”, de esa misma manera las agrupaciones políticas extremas han diseñado sus estrategias, vemos por ejemplo el culto a PPK, adoran al candidato y no aceptan más verdad que lo que salga de su boca y ni siquiera se han dado el trabajo de leer sus propuestas y de analizar su impacto en nuestra sociedad.

Otro tanto viene por el lado de Keiko, un sólido 18% sin argumento alguno conocido más que el que Keiko es la hija de Alberto Fujimori y que este venció al terrorismo, pobres, nunca se dieron cuenta que el terrorismo no fue vencido, pero lo peor es cegarse a la corrupción generalizada, al pisoteo de la democracia y de la libertad de prensa, al asesinato selectivo y silenciamiento de opositores, a la pésima estrategia económica de largo plazo, eso no existe para esos fanáticos.

Por último el Humalismo, creen ciegamente en el tan ansiado cambio, me pregunto yo ¿Habrán leído el plan de gobierno de Humala? ¿Se habrán informado sobre los resultados de la aplicación de ese plan en países como Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua? El cegarse a esto es simplemente haber caído en el fanatismo ó en la falsa creencia inocente de que así van a cambiar las cosas, quizás si, pero no para reducir la pobreza sino para igualar a todos debajo de esa línea.

Lamentablemente mientras exista desinformación vamos a seguir siendo presas de las más manipuladoras estrategias de mercado político, estrategias orientadas a ganar nuestro voto a toda costa, asi se tenga que mentir ó desinformar, así se tenga que demoler a un candidato y convertirlo en la piñata de sus seguidores sin darse cuenta que al final esa polarización sólo genera odio y el odio genera violencia, quien llegue a ser Presidente del Perú esta vez la va a ver más difícil que Toledo entre el 2001 y 2006, el cargamontón sin sentido y sin pensar va a generar mucha violencia en el País, la polarización motivada por esas estrategias van a ser el caldo de cultivo de ese triste escenario.

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