La violencia sectaria y la involución del hombre


Violencia sectaria en Egipto

El pasado 31 de diciembre estuve en una reunión con unos amigos, entre ellos se encontraba un ciudadano Egipcio, conversamos de todo hasta que llegó el tema religioso, el es cristiano, un cristiano nacido en un país mayoritariamente musulmán, el hablaba sobre la violencia y los asesinatos perpetrados por estos fanáticos musulmanes en su país, paradójicamente, revisando noticias esa misma noche me dí con la sorpresa de que en Alejandría, la ciudad natal del egipcio, la violencia sectaria se había cobrado la vida de 21 personas, 21 cristianos cuyo único pecado fue el de celebrar, a su costumbre, la llegada del nuevo año.

Fanáticos musulmanes habían arrojado un artefacto explosivo dentro del templo donde celebraban estos cristianos, el amigo egipcio no mostró sorpresa alguna, dijo que ya era costumbre eso en su país y que no creía que sus familiares pudieran haber estado ahí ya que evitan este tipo de celebraciones exactamente por la violencia como la acaecida esa noche.

Y es que es cierto cada año que pasa la violencia sectaria se lleva miles de personas asesinadas sólo por sus creencias, el fanatismo ciego se apodera de las mentes más débiles volviéndolas intolerantes hasta el punto de negar absolutamente cualquier discrepancia que pudiera existir con su fé, pero más allá de todo esto genera pensamientos perversos y de esto tiene responsabilidad cada religión.

El fanatismo se consolida desde el momento que la negación es convertida en pecado y algunos audaces inclusive la convierten en obra demoníaca, como que si todo lo que no este acorde con su doctrina es obra irresoluta del demonio, logicamente una mente débil va a ser fácilmente carcomida y luego puede ser utilizada como arma para tratar de destruir o minimizar a sus oponentes.

En la política existe lo mismo, las cada vez más pobres argumentaciones y el convertir estas en estados totalmente subjetivos tildándo los argumentos contrarios como “odio”, “resentimiento”, anteponiendo el “anti” a todo lo que no concuerde con sus ideas, sólo garantiza el crecimiento del fanatismo y este se consolida cuando existe desinformación.

Me pregunto entonces: ¿Cuántos cristianos habrán tenido oportunidad de leer el Corán? ¿Cuántos musulmanes habrán tenido el privilegio de haber revisado la Biblia ó los preceptos de Jesús? ¿Cuántos políticos han tenido la oportunidad ó el tiempo para haber leído las ideas antagonistas?, si existe el fanatismo es porque esos grupos jamás lo han hecho.

Y ahí radica el principal problema y es que la desinformación forma parte de las estrategias de grupos religiosos, sociales y políticos para afianzar su predominio sin darse cuenta que al final sólo están generando polarización y consecuentemente violencia, felizmente al final siempre la verdad sale a la luz, lamentablemente pueden pasar años ó siglos y en el interin muchas vidas se perderan por la inhumana sed de poder del ser humano.

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