Peruvian Christmas


Celebro la navidad, me gusta. Es bueno tener motivos para celebrar. La navidad une y crea un ambiente de armonía que bien me gustaría se manifestará con más frecuencia a lo largo del año.

Algo distorsionada de su real significado, la navidad se ha convertido desde hace años, en una celebración donde la parafernalia de su festividad, el consumismo y la borrachera, están encima de la celebración del nacimiento de Jesús, hijo de dios y dios de los cristianos.

Pero al margen de su real significado, la navidad se celebra y es su momento cumbre cuando la familia y amistades se juntan alrededor de la mesa, a la hora de la cena. Es justo ese momento el que no me convence la tradición.

Paso por alto, la costumbre de adornar -sin sentido-,  nuestras casas, calles y centros de trabajo con Papa Noeles en trineos, renos rodolfos , pinos y nieve por doquier. En una ciudad con 23º de temperatura nos identificamos con ellas como si viviésemos en una cabaña cerca al polo norte.

Lo que si no quiero pasar por alto, es la incoherencia de la tradición culinaria de esta fecha. En un país con, tal vez,  la mejor cultura gastronómica del mundo cenamos pavo y chocolate caliente incluyendo adicionales como castañas, nueces, avellanas y demás caloríficos que bien pueden agradar un cuerpo frío al norte del mundo, pero aquí solo afloja el estómago.

Porque celebramos con pavo, si en comparación con otras carnes como el lechón, res o el pollo es mucho más seca e insípida. ¿Porque no aprovechamos nuestro talento culinario y ofrecemos un manjar criollo?, algo que agasaje nuestros sentidos.

Creo que nadie se negaría a una cena donde el arroz con pollo calientito, el lomito saltado, una suculenta causa o unos frijoles con seco adornen la mesa. El acompañamiento perfecto para algunos potajes puede ser un espectacular vino Tabernero.

Sin ser chauvinista o huachafo, espero algún día pasar una navidad más local, según nuestra realidad. Menos nieve y trineos y más mesas donde el bufete criollo sea el centro de la atención. Si la navidad es una sola vez al año, disfrutemos mejor.

El talento culinario existe en cada casa de nuestra gran Lima, aprovechémoslo en esta fecha.

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