Felíz Navidad Haití


Ayer estuve pensando en todos aquellos que por una u otra razón pasamos solos esta fiestas muy importantes para las familias latinas en cualquier parte del mundo donde se encuentren, pensé en mi familia, en mis hijos, en mi esposa y por momentos un aire de impotencia pretendía hacerme sucumbir ante esta voluntaria soledad en la que estoy inmerso, sin embargo revisando noticias y análisis sobre la actualidad mundial no pude dejar de detenerme en el caso de Haití.

Ese pequeño país fue devastado por un terrible terremoto a comienzos de este año, cientos de miles murieron en esa tragedia de dimensiones inimaginables y para su desgracia desde hace unos meses una epidemia de cólera ha hecho mella de su frágil socedad llevándose a varios centenares de personas y es que en Haití viven actualmente alrededor de 1.5 millones de personas en carpas en pésimas condiciones de salubridad, no existe sistema de alcantarilado por lo que día a día esas personas tienen que convivir con desechos, basura y demás recorriendo sus calles exponiéndolos a enfermedades como la ya aludida.

Es lamentable esta situación, más lamentable es saber que no existe solución alguna a corto plazo, que la reconstrucción de Haití va a demorar años sino son décadas y que mientras tantos siguen expuestos a la devastación de su población lo cual resulta sumamente inhumano en estos tiempos.

Pero más inhumano aún es saber que este empobrecimiento tiene sus causas en la imposición del mismo ser humano, ya desde los tiempos de los Duvalier, dictadura que gobernó Haití desde 1957 hasta 1986 (Francois Duvalier “Papa Doc” 1957 – 1971, Jean Claude Duvalier “Baby Doc” 1971 – 1986) este país se había convertido en el más pobre de América y el primero en analfabetismo y aún después de estas terribles dictaduras gobiernos corruptos se han encargado de mantener en la pobreza extrema a esta nación.

Esta navidad no tuvieron una cena, no tuvieron un pan siquiera, esta navidad mientras el mundo gastaba miles de millones en compras de fuegos artificiales y de regalos innecesarios muchos niños en Haití pasaban una noche más llena de incertidumbre preguntándose si tendrán algo que comer al día siguiente y muchos otros esperando un triste destino que los mantendrá siempre en el olvido de los más desprotegidos.

No entiendo este mundo, no entiendo a los gobernantes, no entiendo como se pueden destinar miles de millones de dólares cuando una nación está muriendo lentamente, no entiendo como las grandes corporaciones transnacionales luchan por ganar un centavo y no son capaces de compartir este con los que más lo necesitan, no entiendo como la decidia y el desinterés humano mantiene en el olvido a esta nación, con la sola venta de un sólo avión de guerra en el mundo todas esta gente tendría para comer por un buen tiempo, imaginen lo que se podría hacer en un mundo sin armas.

Y ni que hablar de las religiones, cada día abogando por la humanidad y predicando amor y solidaridad convirtiendo esta prédica en retórica barata, la venta de un sólo templo cristiano, de una sola catedral, de una sóla mezquita ó de una sola sinagoga palearia la pobreza más extrema de Haití, pero más aún, el despojo de sus riquezas haría que millones en el mundo pudieran comer, ¿Dónde queda la prédica? ¿Dónde queda el mensaje de amor? ¿No conocen acaso cuál es el significado de la palabra solidaridad?

Cada vez me voy convenciendo más que este mundo necesita cambiar, pero que lamentablemente las mentes que abogan por la imposición van ganando terreno cada vez más a pasos agigantados y aqui entran doctrinas religiosas, sociales, económicas, todas diseñadas para someter a los demás y para complacer sólo a unos cuantos, este es lamentablemente nuestro mundo mientras tanto seguimos contemplando hambre, miseria y desdén.

Anuncios