¡Qué tales joyas! (¿Me censurarán por esto?)


Hoy viernes 27 de Octubre del 2010 se ha escrito una de las páginas más negras de nuestra democracia, la libertad de expresión ha sido vilipendiada por una sentencia que marca un nefasto precedente con este supremo derecho del ser humano y contra uno de los pilares de toda democracia.

José Alejandro Godoy es un conocido “blogger” peruano quien a través de su blog Desde el Tercer Piso muestra un matiz distinto de la lectura que se le dá a las noticias cotidianas, como buen periodista es ácido en sus aseveraciones yno teme ejercer su derecho a ejercer la libertad de prensa y a señalar abiertamente su opinión acerca de algunos personajillos de la variopinta política peruana, personajillos que, vale la pena decirlo, merecen más de un epíteto por su accionar.

Pues resulta que Godoy fue denunciado penalmente por difamación por nada menos que el conocido político Jorge Mufarech debido a que este publicó en su blog un artículo haciendo mención a una presunta amenaza realizada por Mufarech en contra de un asesor parlamentario, para esto recogió información de otros medios de comunicación y cometió el “grave” error de deslizar las siguientes frases: “Una de las mayores joyas” y luego… “Tres grandes perlas durante…

Bueno pues, resulta que para la jueza Flor de María La Rosa La Rosa, de filiación aprista, ha considerado que estás frases resultan sumamente ofensivas y son suficientes para aplicar el máximo de sentencia por ese delito, y así lo hizo, sentenció a Godoy a 3 años de prena privativa de la libertad y lo que es peor a una reparación civil de S/. 300,000.00, ¡Qué tales perlas de esta joya!

En fin, es lamentable que a estas alturas, cuando nuestro Perú lucha por dejar atrás los nefastos tiempos de la censura durante el fujimorismo y cuando las oportunidades de inversión van creciendo a pasos agigantados nuestra libertad de expresión sea maniatada de esta manera, buscandole el “quinto pie al gato” para silenciar voces independientes que denuncian a toda esa podredumbre que trata de enquistarse nuevamente amparada en la impunidad y en el poder oculto.

Así que ya lo saben, cuidense de decirle a alguien “joya” ó de evocar alguna “perla” porque desde hoy eso constituye agravante para poder ser denunciado y consecuentemente sentenciado penalmente.

LEA AQUI LA SENTENCIA

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