Alan García, una cachetada y el silencio de la prensa


Hace unos días se escucho un rumor acerca del presidente Alan García, resulta que había agredido a un joven en una visita al Hospital Rebagliati, ese ruror se ha convertido en una noticia que esta dando la vuelta al mundo y más que tratarse de un evento aislado, se trata de un acto que está destapando una cloca de donde saldrá más de un tema engorroso para García.

Richard Gálvez es el nombre del joven agredido, voluntario del grupo Kurame en el Hospital Rebagliati, este muchacho le gritó “corrupto” a García y en respuesta recibió un manazo en la cara con la complicidad de la seguridad del presidente y es que Alan García ya nos tiene acostumbrado a este tipo de actitudes matonescas, recordemos que años atrás “sacó” de una pata en el trasero a alguien que “osó” ponerse delante de su camino.

Bueno pues, lo que está enrareciendo hoy todo este alboroto es la manera como se trata de silenciar la verdad y sobretodo la manera como se trata de tergiversar las cosas al punto de usar la mentira y la bajeza para limpiar la honra de nuestro querido presidente, resulta que primero fueron silenciados dos programas de televisión que pretendían entrevistar a Richard Galvez, los periodistas renunciaron por dignidad, resulta también sumamente suspicaz el silencio y desdén de la prensa escrita quienes no se han pronunciado abiertamente sobre el tema.

Esto último señores es preocupante porque estando en una real democracia lo que se debe garantizar es la libertad de expresión, ningún medio de prensa, sólo un diario, han buscado al muchacho víctima del golpe, peor aún, sale el presidente de la Corte Suprema Javier Villa Stein a decir que el presidente tiene el derecho de golpear a quien le dijo corrupto, ¡Increíble! ¿Es que acaso no existen leyes en el Perú? ¿Acaso no sabe el Señor Villa Stein que para evitar que la sociedad se convierta en troglodita existen leyes que regulan y castigan las ofensas y calumnias?

Pero lo más increíble es que ahora después de varios días aparece un Señor de apellido Rachumín quien afirma ser trabajador del Hospital Rebagliati, Jefe de Limpieza para ser más exacto, auto inculpándose, afirmando que el fue el autor de golpe a Richard Gálvez, muy raro, la pregunta es ¿Porqué no apareció el mismo día que la denuncia fue dada a conocer? testigos indican que este Señor parecía ser uno más de la seguridad de Alan García.

A Alan García no le creo nada, huyo del país, nunca fue capaz de enfrentar a la justicia, regresó al país después de que sus casos prescribieron, mantuvo una alianza con Fujimori antes y después de que este gobernara, ahora se hace el loco cada vez que revienta un caso de corrupción en su gobierno y lo que es peor, permite que sus amistades salgan lastimadas en cada caso de estos, ya vemos a Rómulo León Alegría y a Quimper bien presos mientras él sigue gozando del poder, igual fue en los 80’s con Remigio Morales Bermúdez y el problema de la carne podrida e igual fue con el tema del tren eléctrico de donde por arte de magia desapareció más de un millón de dólares.

La prensa no puede ser silenciada, menos aún por actitudes fascistoides que sólo pretenden mantener una imagen presidencial intachable cuando ésta no lo es y lo que es peor aún, utilizando gente, carne de cañon para tan repugnante fin, se debe investigar este caso y se debe actuar con firmeza frente a estos atropellos, no esperemos que luego cocine fraudes y manipule elecciones como ya lo hizo allá por 1990 ó que se le ocurra construir túneles para sacar de la cárcel a sus amigotes corruptos y delincuentes como lo hizo en su primer gobierno con Polay Campos.

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