Mas hospitales, menos salud


Simplemente aberrante lo que pasó hace una semana en el Hospital de Salud Pública Sabogal en el Callao. A un anciano de 86 años le amputaron una pierna equivocada y luego le seccionaron la pierna correcta dejándolo mutilado de ambas.

Según versión del mismo anciano, este le explicó al doctor que la pierna que estaba preparando para la operación era la pierna equivocada y pese a ello el galeno continuó con la operación. No reparó que, obviamente, la pierna cangrenada presentaba manchas negras y un estado deplorable en comparación con la pierna sana.

El caso aún no termina de hacer noticia y sin embargo ya se registró uno nuevo y de mayor fatalidad, incluso. Una mujer de 72 años denunció haber llegado al mismo hospital por un prolapso rectal y terminar con sus piernas, brazo y  los dedos de la mano, que aún conserva, amputados. Al parecer el material quirúrgico estaba infectado.

Ambos casos no hacen más que mostrar lo inseguro  que es en realidad el sistema de salud pública. La creación de nuevos hospitales y la modernización de los actuales -que si bien es un gran logro de este gobierno -, no determina un exitoso sistema de salud pública.

Particularmente creo en un resarcimiento a las victimas, mínimo una  indemnización económica por parte de ESSALUD y que se aplique la ley que corresponde a los médicos encargados ya que por negligencia o por falta de conocimientos son responsables de tales tragedias .

Sin embargo, no son autores exclusivos de tales, también son responsables las autoridades de gobierno que sabiendo de la proliferación de universidades con pésimo nivel de enseñanza no han hecho nada por controlarlas.

No tengo nada contra la creación de nuevas universidades, pero hemos llegado a un punto donde se inauguran universidades como si fueran panaderías. Antiguos institutos, CEOS de formación y/o antiguos Cenecapes fueron transformados en universidades, ofreciendo muchos de ellos, carreras de salud.

Por ello, es necesario una mayor intervención del ministerio de educación para establecer parámetros mínimos con una supervisión que garantice  un mejor soporte académico, a la vez que  las municipalidades establezcan los requisitos mínimos de infraestructura que debe contar una universidad para iniciar sus operaciones.

La proliferación de universidades que ofrecen carreras con una educación de baja calidad empezó hace varios años  y ahora vemos sus consecuencias. En medicina esto es fatal. La vida humana esta por encima de todo, no lo debemos permitir.

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