Devastación en Haití, las paradojas de este mundo


La tierra tembló el día de ayer en Haití, un terremoto de 7.3 grados comenzaba a desnudar la miseria de un País empobrecido por diversas acciones que siempre buscaron sólo el poder a costa del empobrecimiento de una nación.

Y es que el fenómeno natural sucedido ayer ha demostrado las diferencias que existen en este mundo cada vez mas desigual y cada vez mas indiferente a las necesidades de los seres humanos, el Presidente Rene Preval indica que pueden haber fallecido entre 30,000 y 50,000 personas, el Primer Ministro indica que son más de 100,000 los desaparecidos.

Y es que aún no se ha verificado esta cifra, las vías de comunicación están cerradas, el aeropuerto no funciona, así, la ayuda no puede llegar y las cifras de muertos pueden incrementarse a pasos agigantados, hay reportes de muertos tirados en las calles, heridos esperando en las mismas calles ser atendidos, no hay comida, no hay energía eléctrica, los servicios han colapsado.

Espero que las ayudas que se están coordinando y enviando de todo el mudo logren llegar a su destino y levanten la moral de un pueblo olvidado hasta ahora, ¿Es qué tiene que suceder una tragedia de esta magnitud para darnos cuenta de las necesidades de cada País? No quiero imaginar que es lo que sucedería si una catastrofe de esta magnitud sucediera en Chad, Zambia ó en la misma Franja de Gaza donde los niveles de pobreza son extremos y mayores a los de Haití.

Si esto ocurriese en un País industrializado y rico no estaríamos hablando de cientos de miles de muertos y de una destrucción generalizada, el nivel tecnológico evita este tipo de destrucción y la prevención se impone a la improvisación, pero todo esto tiene un bendito costo y no sé porque ¿Es qué acaso la necesidad humana es costeable? ¿Es que acaso sólo se puede tener opción a sobrevivir si se cuenta con dinero?

Leía en unos comentarios que si este mismo fenómeno hubiese ocurrido en Japón la cifra de muertos no hubiese superado las 4 cifras y la destrucción no hubiera sido tal, esas son las paradojas de este mundo, un mundo que arrastra la miseria de la pobreza extrema pero desviste cada vez más la miseria del poder económico.

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