Felíz Navidad, Happy Hanukkah ó como quieran


Navidad fecha de regocijo, de tranquilidad de paz, de amor de dicha y esperanza.

Estuve en una iglesia católica y observe un grupo de mujeres cantándole a un nacimiento unos villancicos, los rostros de esas mujeres denotaban un fervor religioso profundo y nació en mi la incógnita, ¿Cuán profundo seria ese fervor?

Muchos de nosotros asistimos a iglesias de distintos tipos y creencias y la transformación que sufrimos cada vez que cruzamos sus puertas es realmente increíble, dentro de esos templos todos somos buenos, bondadosos, seríamos incapaces de hacer daño a nadie, cosa muy buena para un mundo que necesita cambiar, pero al cruzar nuevamente ese umbral que separa los templos de la calle, como por arte de magia nos damos cuenta que estamos de nuevo en esa jungla de cemento que alberga nuestros sistemas sociales y que nos devuelve a nuestra realidad.

Y es que nosotros somos seres pensantes y analíticos solo cuando sentimos una presencia divina y quizás por temor tratamos de aparentar virtudes que en realidad nos hacen mucha falta ó es que la religión nos toma por sorpresa y nos fuerza a hacer cosas que no queremos hacer. Bien, Jesús quien supuestamente nació en estas fechas y que fue el más grande profeta de nuestros tiempos vino a darnos un mensaje muy claro y simple: ama a tu prójimo como a ti mismo.

El nos enseño también que la iglesia no está en los templos, está en nosotros mismos, que para estar cerca a Dios no necesitamos acudir a estos templos sino hacer de nosotros mismo templos llenos de amor y de tolerancia, donde a través del amor construyamos un mundo mejor, donde la tolerancia prime a cualquier creencia, donde judíos, católicos, cristianos, musulmanes, budistas, tibetanos, hindúes, ortodoxos nos sentemos en una sola mesa a encontrar un entendimiento, donde aprendamos a tolerarnos, donde aprendamos que cada uno tiene su propia verdad y esa propia verdad es la única verdad que debemos entender, donde en vez de buscar discrepancias busquemos entendimiento, donde en vez de tratar de encontrar errores encontremos puntos concordantes, donde en vez de negar seamos capaces de aceptar.

Se celebra el nacimiento de Jesús de Nazareth y su mensaje es mas vigente ahora, él al igual que Mahoma, Buda, el Dalai Lama o Martin Lutero nos están tratando de hacer entender que lo que necesitamos es amarnos entre nosotros, somos una especie única y en vez de estar tratando de auto eliminarnos deberíamos estar tratando de trabajar juntos por nuestra subsistencia.

Estas fiestas nos recuerdan siempre el mensaje de estos grandes profetas y todos y cada uno de ellos coincide en su mensaje: amémonos, busquemos nuestra subsistencia, busquemos el bien común, busquemos hacer un mejor mundo para nosotros y para los que vendrán luego.

Felíz Navidad, Happy Hanukkah o como quieran llamar a cada celebración, todo vale, todo existe al final el mensaje es el mismo.

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