La impunidad de las barras bravas en el Perú


En las últimas semanas se suscitó un hecho lamentable en Lima, una joven profesional fallecía como consecuencia de haber sido arrojada de un transporte público por barristas de un equipo de fútbol quienes con total impunidad tomaron por asalto el mencionado transporte y se adueñaron de todo, sí de todo, inclusive de la vida de la muchacha.

Paola Vargas Ortíz era el nombre de la joven profesional, ella jamás imaginó que un grupo de desadaptados le arrebataría la vida una tarde cualquiera y menos aún que la impunidad reinante la abrazaría para llevársela junto con sus sueños a un lugar de donde jamás podrá regresar.

Y es que la violencia en el Perú se ha tomado las canchas de fútbol y no satisfaciendose ha llegado hasta las calles tocándo inocentes que nada tienen que ver con las alucinaciones y fanatismos de desadaptados que se esconden entre multitudes para dar rienda suelta a sus bajos instintos.

Pero esta muerte es sólo la cereza sobre el pastel, ya con anterioridad se habían venido reportando muchos sucesos violentos, muertes injustificadas sólo por el hecho de llevar la camiseta del equipo contrario, ¿A quién se le puede ocurrir matar a un ser humano por ser hincha de otro equipo? frases como …”esto es más que un sentimiento”…  …”una pasión”… no hacen más que enfermar a mentes fanatizadas que buscan en estos grupos la atención e importancia que nadie les da.

Y es que el problema es más que social, es un problema que se genera en el núcleo familiar, la desatención por parte de los padres, la falta de control, la falta de autoridad y disciplina hace que estos desadaptados busquen en las barras bravas un refugio donde, encabezados por delincuentes, sienten una importancia que no es tal cumpliendo actos vandálicos y delincuenciales.

Las autoridades tienen mucha responsabilidad al no tener control sobre ellos, no saben quienes son y es muy difícil detectar a los cabecillas ya que estos actúan en total anonimato, ellos no cometen las fechorías, ellos lanzan a los incautos a cometer los actos delincuenciales y después piden que les rindan cuentas y todo esto religiosamente como si ser hincha de un equipo se tratara de una religión y como si tuviera una importancia suprema de vida o muerte.

Es que el cometer estos actos significa para ellos el reconocimiento de su tribu urbana, significa la atención de los cabecillas y por consecuencia su premiación y aqui viene la responsabilidad de los equipos de fútbol quienes mantienen a estos delincuentes, les pagan, les dan la potestad de administrar la repartición de las entradas gratuitas y así tienen el asidero para “gobernar” al grupo de desadaptados.

Han sido años de muertes, años de vejaciones, años de destrucción del ornato público, años de destrucción de comercios, años de destrucción de automóviles públicos y privados, años de destrucción de propiedad privada, años de soportarlos cerrando avenidas, años de soportar sus robos y asaltos a vista y paciencia de las autoridades, años en que nadie ha hecho nada para detenerlos años en que han creado una sub sociedad con cánones de vida sub urbanos, con leyes basadas en los intereses de sus cabecillas y de los equipos a quienes “protegen”.

Lo lamentable es que las muertes anteriores quedaron impunes por tratarse de gente humilde sin medios para dar a conocer su tragedia, se cuentan en decenas las muertes, las golpizas en centenares, si sacamos un cálculo de lo destruído por esos bárbaros cada uno de los estadios de los equipos que apoyan no alcanzarían para saldar las reparaciones.

Ya basta de tanta violencia, pero sobretodo basta de tanta impunidad, no esperemos otra muerte para presionar a las autoridades a tomar las medidas necesarias. En facebook han abierto un grupo de apoyo para parar la violencia de las barras bravas, aqui les dejo el link para que todos los peruanos apoyemos esta iniciativa y asíse comience a presionar a las autoridades a corregir este flagelo de una buena vez.

Haz click aquí para frenar la violencia de las barras bravas en Perú

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