Miami, la ciudad de la furia


Vaya título, y es que Miami se ha convertido en las últimas semanas en una ciudad donde impera la furia y no hablo de niveles de criminalidad sino de niveles de violencia social, al día de hoy se registra casi un asesinato ó un hecho de violencia diariamente ya sea por motivos pasionales ó por motivos de envidia ó venganza.

Es triste escuchar en los medios locales noticias sobre un esposo que asesina a su conyuge ó un novio que mata a su novia y con total frialdad se entrega a la policía llevando el cuerpo sin vida a su lado como prueba de su crímen, no deja tampoco de preocupar el escuchar de un grupo de adolescentes, cuyas edades fluctúan entre los 13 y 15 años, prendiendole fuego a otro adolescente sólo porque no les pagó un videogame, y aunque este caso no fue en esta ciudad lo traigo a colasión ya que se dió en un condado contiguo a Miami Dade.

De igual manera no podemos dejar de nombrar el execrable asesinato a puñaladas de un menor de 17 años por otro de la misma edad en la misma escuela donde estudiaban y a vista de todos sus compañeros de estudios, ayer un vecino le propinó tres balazos a su vecina y al hijo de esta sólo por una discusión que subió de tono. ¿Estamos acaso presenciando los resultados de una educación carente de valores?

Según fuentes de criminología de Miami, los porcentajes en los niveles de violencia se mantienen dentro de lo normal, y aqui viene mi cuestionamiento: ¿Será normal que esto suceda? al parecer las autoridades se han acostumbrado a este tipo de sucesos, en algunos casos hasta les parece “normal” que esto suceda y esto es lo más preocupante, como que ya es costumbre ver diariamente en las noticias locales estos casos, pero lo más preocupante es que se está haciendo normal este nivel de violencia.

Y es que las autoridades no quieren tomar cartas sobre el asunto, la legislación en muchos casos es increiblemente pasiva, la policía no puede actuar preventivamente sino hasta que se dé un hecho tipificado como crímen y es que tienen miedo en muchos casos en actuar y terminar siendo ellos los demandados por cualquier motivo, de igual manera, la sociedad dentro de este sistema de consumo no permite a los padres compartir tiempo con sus hijos, muchos inclusive ven esto como “normal” ya que “así es el sistema”

Asi le dan toda la responsabilidad de la educación de sus hijos a las escuelas donde pasan menos del 50% de su tiempo y donde, por ley, un profesor no puede impartir disciplina sobre cualquier adolescente, asi estos últimos se muestran desafiantes con los adultos que les quieren corregir y es que nadie los puede tocar ni siquiera levantar la voz, una llamada a la policía y el gran problema en el que se mete el adulto ó maestro.

A esto hay que sumar la violencia que se muestra en video juegos, internet, televisión, cine, etc. La violencia verbal que observan en sus padres hablando de política y observando lo polarizada que está la población y los niveles a los que se está llegando con retóricas inflamadas, imagínen a un niño escuchando todos los días que …”deberían matar a esos comunistas”… ó …”esos musulmanes deberían desaparecer de la tierra”…, sin querer estamos llegando a los mismos niveles de odio y de violencia que países que tanto criticamos y de quienes decimos son “fanáticos” ó “fundamentalistas”

Muchos de los que leen este blog son padres de familia, y como tales saben que lo que más desea un niño ó un adolescente es atención y amor y que la falencia de esto sólo va a generar seres frustrados y carentes de valores, rebeldes sin causa que van a confiar más en lo que les digan sus amigos que lo que le pueda decir su propio padre y esto lo sabemos mejor porque nosotros ya hemos pasado por esa etapa y debemos tener la suficiente capacidad de analizar nuestras propias vidas.

Creo yo que las leyes deben modificarse y que debe haber una mayor tolerancia con la correción de los menores, claro está, no se debe permitir abusos, pero es necesario devolverles a los padres y educadores la capacidad de poder formar valores basados en disciplina a los menores.

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