El peligroso juego de los grupos de odio en Estados Unidos


Hace ya varias semanas vengo leyendo temas cada vez más preocupantes, un alto sentido nacionalista y americanista se siente en cada uno de esos temas pero lo más preocupante es el doble discurso que manejan.

Por un lado se llaman patriotas, se dicen defensores de este País pero por otro llenan de adjetivos a aquellos que no piensan como ellos, los llaman terroristas, comunistas y hasta musulmanes (como si eso fuera un delito), estas frases están cargadas de un tufillo xenofóbico, es como si escondieran algún tipo de odio perverso, como que estuvieran buscando chivos expiatorios a quienes culpar por los males de este País, males que tienen como único responsable al gobierno republicano pasado.

Lo más lamentable de todo esto es que se da en nuestra comunidad, son nuestros propios hermanos latinoamericanos quienes aplican estas prácticas, son aquellos quienes piensan que el recibir un documento les otorga un nivel superior que les permite denigrar, insultar y poner adjetivos al que no puede levantar su voz de protesta, son ellos quienes se esconden en un limbo legal para desfogar sus más bajas pasiones heredadas en sus lugares de origen, algunos por haber sido discriminados y otros por seguir manteniendo esos viejos vicios colonialistas de creerse superior por ser blancos (¿?).

Lo preocupante de esto último es que ellos se convierten en los principales peones de los grupos de odio, que vale la pena aclararlo, no constituyen el verdadero sentir del pueblo anglo americano sino de unos cuantos grupos de odio racial como los minute man ó el KKK que han logrado organizarse de una muy buena manera y quienes encuentran en estos hermanos latinos a sus más fieles seguidores, como si eso los hiciera más americanos.

Ellos han logrado esbozar un meticuloso y bien elaborado discurso basado en la ya famosa “asimilación” y “agradecimiento” y que pretenden confundir a nuestra comunidad diciendo que tenemos que portarnos de esa “buena” manera para que podamos conseguir algo, sin embargo ya nos han dado la clarinada de alerta en el caso del Dream Act que fue negado a nuestros estudiantes indocumentados quienes no denotaban peligro alguno y que más bien se constituían en una plataforma de apoyo y desarrollo para este País, igualmente en los debates por la reforma del seguro de salud que beneficiaría a más de 40 millones de estadounidenses; otra clarinada de alerta es el último reporte del FBI donde se señala un incremento de los crímenes de odio.

Las cartas están ya sobre la mesa, no caigamos en este absurdo juego de retóricas y no dejemos avanzar a estos grupos de odio.

Anuncios