La preocupante polarización del pueblo norteamericano


En las últimas semanas hemos sido partícipes de los excesos de los opositores del Presidente Obama en el debate por la reforma de la salud en Estados Unidos, calificativos como nazi, comunista, socialista (como si estos fuera un delito), “granny killer” (asesino de abuelas), etc, etc, etc. han dominado la retórica detractora de los que se oponen a esta reforma.

Esto me hace recordar los tiempos cuando se debatía la reforma migratoria, allá por el año 2007, los mismos grupos opositores, encabezados por el GOP (great old party por sus siglas en Inglés) ó Partido Republicano y apoyados por sectores nacionalistas de ultra derecha, estigmatizaron a los inmigrantes indocumentados como comunistas, les decían que odiaban a USA y que sólo venían a tener hijos aqui para usarlos luego como “anchor babies” (bebés anclas), les llamaban “invasores” y destructores de sus ciudades y mil y un epítetos más, esa vez les resultó la estrategia.

Lograron amedrentar a gran parte de la población con su retórica cargada de odio y de violencia, se organizaron de una manera impresionante, al parecer sus fuentes de financiamiento les dieron la oportunidad de poder utilizar casi todos los medios de comunicación para destilar su odio, programas como el de Lou Dobbs en CNN ó como el de Hannity en FOX mostraron una parte de Estados Unidos que no conocíamos y ni que hablar de las radios AM y su apoyo incondicional del viejo y caduco exilio histórico de Miami que como una meretriz barata se vendió a los mas bajos institntos de la retórica recalcitrante de los que emanaban odio. 

La historia se repite ahora con la diferencia que al que atacan ahora no son inmigrantes indocumentados indefensos, ahora atacan al mismisimo Presidente Barack Obama, hasta han sido capaces en el colmo de la audacia llamarlo mentiroso durante su alocución ante el Congreso, una falta de respeto jamás vista en este País a un hombre que sólo intenta trabajar por la mayoría de estadounidenses sin protección de salud.

Discursos inflamados, rayando lo vulgar en muchos casos hace que el debate cambien de tonalidad, hace bien el Presidente Obama en no caer en el juego provocativo de los grupos radicales, pero los medios de comunicación dan una tribuna inmerecida a estos inclusive con mayor cobertura que a la propia difusión del plan de reforma de salud, tal es asi que casi nadie sabe a ciencia cierta de que se trata el famoso plan que hasta el momento sólo ha sido dado a conocer en lineamientos generales por el propio Obama.

Hemos visto, como consecuencia de esto, a personas desinformadas y desubicadas exhibir una preocupación infundada por ver a su País convertido en una Union Soviética ó en una Cuba, ¡Cuánta ignorancia por favor! y todo esto motivada por las mentiras y desinformaciones de los principales detractores del plan, quienes, a mi criterio, responden a intereses económicos muy grandes, que aprovechan este soporte para emanar sus más bajos instintos discriminatorios y xenofóbicos que no les permite aceptar que un ciudadano de raza negra los gobierne y mucho menos que tenga el éxito gracias a su buen trabajo.

Y esto me trae a la memoria al Perú de inicios del 2000 cuando, por primera vez en su historia, era elegido un ciudadano de raza indígena, un ciudadano capacitado que sentó las bases del desarrollo para que ese País sub desarrollado se encamine hacia el primer mundo con responsabilidad económica y con respeto a las instituciones solidificando de esta manera la democracia en el Perú.

Al igual que Obama, Toledo fue criticado por todo, se le hizo fama de “juerguero”, de borracho, se le criticó que tomara whiskie etiqueta azul (¡claro! un indio jamás puede igualarse a un “balnco” ¡PLOP!), se atacó a su familia completa, se le trató de vincular con mil y un escándal0, pero nadie le pudo criticar su política de gobierno, se le criticó tanto que cuando tomo el poder llegó con más del 50% de apoyo popular el mismo que bajo hasta casi el 10% y así se mantuvo durante casi 5 años para al final recibir el reconocimiento de sus aciertos y terminar con más del 40% de apoyo popular. ¿Es que aún no hemos aprendido que los colores de piel no tienen nada que ver en el desenvolvimiento de un ser humano?

Al igual que Toledo, Obama llega al poder con un índice de popularidad alto, el mismo que ya ahora ha descendido a menos del 50%, para algunos que viven aún los tiempos del Ku Klux Klan y del apartheid es una tarea el desmerecer todo lo que haga Obama, así los beneficie a ellos mismos, ellos nunca entenderan que los seres humanos somos iguales y que los colores no determinan superioridad alguna ni mucho menos mayor sabiduría.

El panorama social en Estados Unidos se avisora turbulento, felizmente aquellos que vociferan odio a caudales son menos del 20% de la población, ¿que hacen ruido? definitivamente que si, pero felizmente Obama es un Presidente inteligente y se ha dado cuenta de esto y ha decidido tomar el toro por las astas y ahí lo vemos recorriendo el País dicendo lo que siempre se debe decir: LA VERDAD.

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