Honduras: entre la legalidad y el capricho (parte 2)


Hoy día el Departamento de Estado Norteamericano suspendió toda la ayuda financiera “no humanitaria” al gobierno de facto de Honduras, esto no es más que el reconocimiento implícito de que hubo un golpe de estado en ese País y que el gobierno actual no representa ningún tipo de mandato constitucional, de igual manera Brasil suspendió temporalmente dos acuerdos de exención de visas por considerar al gobierno de Micheletti como ilegítimo.

Estas dos acciones se convierten en dos medidas de presión más para que que el gobierno de facto de Micheletti se circunscriba en el acuerdo de Costa Rica esgrimido por Oscar Arias, Presidente de Costa Rica, y que permitan la reposición de Manuel Zelaya en la Presidencia de Honduras para que se den las elecciones de noviembre y se legitimice de esta manera un nuevo futuro gobiernoen ese País.

Pero como era de esperarse la respuesta de los golpistas fue negativa, aducen que no van a permitir de ninguna manera el regreso de Zelaya porque tienen dignidad y que prefieren el aislamiento mundial para hacer prevalecer los valores democráticos (???) creo que no se dieron cuenta de esto último cuando se les ocurrió cometer la peor “metida de pata” del mundo,romper el orden constitucional y derrocar a un Presidente correctamente electo en elecciones democráticas.

El capricho de mantener un gobierno de facto sólo legitimiza a los que ahora se acomodan en los ordenamientos jurídicos y constitucionales para perpetuarse en el poder, casos como el de Hugo Chávez y sus aliados se ven fortalecidos democráticamente hablando con acciones como las de Micheletti, con que cara le podrán luego reclamar a alguno de estos bribones si rompen el orden constitucional de cualquier País?, en este caso hace bien Estados Unidos en ponerse del lado del derecho y de la democracia, así evita y/ó neutraliza cualquier intentona de golpe de grupos divergentes allegados a Chávez y su desfazada doctrina.

Hacen mal Micheletti y compañía en comprar un discurso intransigente refrendado por el caduco “exilio” cubano de Miami y de grupos radicales que dicen ahora apoyarlos y que solamente los utilizan como propaganda de una mal llamada “dignidad” que no termina de convencer a nadie, el mundo entero les ha dado la espalda y aún no se quieren dar cuenta de eso, viven alimentados por sueños de opio de quienes hace 50 años no son capaces de derrocar a un tirano.

Pero esto no sería preocupante sino porque este tipo de acciones genera mayor exclusión, se sabe bien que los grupos que apoyan a Zelaya provienen de los sectores más desprotegidos de la nación hondureña y que estos ven truncados sus sueños de lograr la tan ansiada igualdad traducida en minimizar la exclusión social, como en el “exilio” de Miami este se acrecienta de manera preocupante y la brecha se hace cada vez más amplia.

Hasta ahora no logro entender cuál es la real motivación del gobierno de facto de Micheletti, lo único que veo es una motivación política doctrinal, dicen que no quieren comunismo y que ellos son los que fortalecerán los fundamentos democráticos hondureños, no lo creo, en todo caso es la población la que decide y ellos decidieron por Zelaya en elecciones limpias, lo más lógico es haber dejado que culmine su mandato y diseñar una propuesta que sea consistente y que logre cuajar en la población hondureña para lograr que su País no gire hacia doctrinas caducas.

Si no logran esto el giro será inevitable más aún con la brecha social ampliada y por ende la exclusión acrecentada, esa es una salida democrática, eso es trabajar para el pueblo, eso es respetar sus decisiones, el patear el tablero sólo los pone al mismo nivel de quienes tanto critican.

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