Honduras: entre la legalidad y el capricho


Hace una semana vimos, los que nos jactamos de demócratas, con total estupor, como se tomaban el poder en Honduras los opositores al Presidente Zelaya utiliozando a las Fuerzas Armadas de ese País. El Presidente fue secuestrado de su domicilio y llevado en pijamas hacia Costa Rica, fue sacado del País.

Luego vendría una continuidad de sucesos “cirquenses” y sin ningún asidero legal, un congreso tratando de debatir una supuesta carta de renuncia “supuestamente” firmada por el Presidente Zelaya, carta que ante la sorpresa general el mismo Presidente se encargó de desmentirla en la cadena de noticias estadounidense CNN.

Lo que vino luego es conocido, los golpistas aducen sustentar sus acciones en denuncias judiciales y desacatos a la constitución por parte del Presidente Zelaya, igualmente aducen órdenes judiciales para su detención y enjuiciamiento, lo para dójico de todo esto es que si esto hubiese sido cierto porque no se le apresó y encarceló al momento de su captura en vez de enviarlo a Costa Rica?

Analicemos los detalles, los que ahora usurpan el poder indican que ya el Poder Judicial había actuado de acuerdo a la constitución Hondureña, donde no se contempla  por ningún lado algún tipo de proceso político para destituir a un Presidente por la vía legal tal como lo indican constituciones como la Estadounidense donde se contemplan los mecanismos llamados como impeachment que no es más que un juicio político con la finalidad de destituir a un Presidente por los motivos que contemplen la Constitución.

Y eso es cierto, la Constitución Hondureña adolece de los mecanismos para destituir a un Presidente por la vía legal-política, sin embargo existe el Poder Judicial y la Corte Suprema quienes tienen la potestad de actuar ante cualquier falta a la Constitución asi sea el mismisimo Presidente, en este caso el Presidente Zelaya, sin embargo la suceción de hechos nos llevan a observar acciones más que legales, caprichosas por parte de la clase política Hondureña.

Como lo indiqué anteriormente, si existía una denuncia en contra del Presidente Zelaya y una consecuente orden de captura, porqué no se le capturó y se le detuvo para iniciarle el debido proceso legal? es que acaso temieron una reacción comprensible de los seguidores de Zelaya?, lo peor de todo es que no han medido las consecuencias y hoy Honduras se encuentra totalmente aislada del mundo, créditos congelados, ayuda humanitaria congelada y la comunidad internacional le ha dado la espalda.

Otra interrogante se me viene a la cabeza, si existía una orden de captura, porqué no se le dejo regresar para capturarlo y realizar un debido proceso judicial?

Lo cierto es que Zelaya tuvo razón al principio, fue una conspiración político-militar en su contra, pero más que en su contra, fue en contra de lo que él representaba, las aspiraciones hegemónicas de Chávez en la región, sin embargo, era un Presidente constitucionalmente electo por el pueblo, un Presidente democrático al que debieron haberle pasado la factura ahora en noviembre que es cuando Honduras puede elegir entre la legalidad y el capricho.

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