Entre el cáncer y el sida


“Los Peruanos no vamos a permitirnos elegir entre el cáncer y el sida” dijo el escritor Mario Vargas Llosa en alusión a los posibles fuertes candidatos a la Presidencia del Perú en el 2011, Keiko Fujimori y Ollanta Humala.

Nada mas cercana la representación  de esa frase, las dos enfermedades terminales, los dos candidatos las representan y veamos porque.

Keiko Sofía Fujimori Higushi representa la continuidad de lo hecho por su padre, sus laureles los recoge cuando se habla de estabilidad económica y lucha contra el terrorismo pero detengamos un momento para analizar estos dos puntos a conciencia.

En primer lugar esta la estabilidad económica, veamos, es cierto que en el gobierno de fujimori padre se estabilizó la economía logrando con esto detener la inflación pero habrá sido este un Plan esbozado por el fujimorismo? NO, recordemos que el principal contendiente de Alberto Fujimori en el 90 fue Mario Vargas Llosa quien representaba a la alinza FREDEMO, estos últimos lograron formar uno de los mejores equipos de profesionales para diseñar el mejor Plan de Gobierno que haya visto el Perú en toda su vida republicana, este Plan esbozaba al detalle los pasos a seguir para lograr la estabilidad económica en el Perú pero sobre todo para sentar las bases para el desarrollo basados en un País productivo y con una industria vigorizante.

Además, este Plan llevaba consigo un Plan alterno de soporte social por las consecuencias que el ajuste económico traería consigo, se multiplicarían los precios hasta lograr su real dimensión sin que esten indexados los ingresos, lo que quiere decir que el dinero de los Peruanos no valdría nada en el lapso de un día para otro, el programa alterno del FREDEMO se llama PAS Plan de Acción Solidaria y ya venía trabajando en los sectores más desprotegidos creando focos de desarrollo sub urbano.

Fujimori, llegó al poder negándo este Plan, satirizándolo y burlándose del mismo con la conocida y consabida frase “NO SHOCK”!, lo primero que hizo fue realizar este ajuste económico de la peor manera sin llevar a cabo un Plan de contingencia como lo detallaba el Plan del FREDEMO, las consecuencias se vieron en el momento, miles de protestas, saqueos de mercados, etc. La pobreza se agudizó, luego para frenar la inflación y lograr la estabilización de los precios liberalizó las importaciones brutalmente, lo que permitió en un primer momento una modernización del consumo y de los bienes, el problema fue que al no existir regulación alguna comenzó a formarse luego el caos en el Perú.

Miles de “combis” por toda Lima, productos importados por doquier a bajo costo lograron una estabilización prematura de la economía, pero las consecuencias sociales y macroeconómicas se verían luego, un desorden social increíble, miles de negocios del mismo rubro en las mismas zonas y lo más lamentable la casi desaparición de la industria nacional.

Al finalizar, (o mejor dicho al huir) Fujimori, dejó las arcas vacías del gobierno, el saqueo que de este hicieron él y su gemelo Montesinos fue indignante, la producción nacional por los suelos y el desorden imperante casi logran hacer sucumbir la endeble economía peruana, felizmente luego vendrían profesionales responsables que trabajaron para que nuestro País se convierta en el atractivo punto de inversión del hemisferio sur.

La lucha anti subversiva es otro tema a parte, si bien debo reconocer que se hizo retrocedera Sendero hacia las zonas de la montaña y ceja de selva, también es interesante analizar que es justamente ahí donde comienza a aflorar el narcotráfico a pasos agigantados, a parte que la prensa estuvo ciega a lo que por allá sucedía, todos los años morían oficiales y militares en esa zona, alguna vez supimos de eso? NO.

El negocio del narcotráfico que definió Montesinos conjuntamente con Fujimori y el alto mando del Ejercito fue repugnante, utilizaron a nuestros soldados, utilizaron a nuestros jóvenes oficiales para darse un festín millonario con los dólares logrados por ese excecrable negocio. Mientras Sendero se limitó a cuidar la zona que le fue asignada. La pacificación fue una cuestión de negocio a costa de nuestras fuerzas armadas, realmente asqueroso.

Ahora Keiko Fujimori quiere revivir ese antro de corrupción que creo su padre, ese antro donde la impunidad estaba a la orden del día y donde los negociados bajo la mesa imperaban, ese antro de corrupción que volvió ricos a muchos de la noche a la mañana y que convirtió a las fuerzas armadas en una institución putrefacta, ese mismo antro de corrupción que secuestro con el poder de la “coima” medios de comunicación y prensa en general, donde el compadrazgo y la “pendejada” se institucionalizaron, ese antro de corrupción que hizo de nuestra sociedad una sociedad decadente de valores, donde el irrespeto a la ley y alos de rechos de los demás se constituía como base para lograr cualquier cosa.

Por otro lado esta Ollanta Humala, antiguo digno comandante del Ejercitro que se sublevó al corrupto fujimorismo, debo de reconocer que en ese momento me alegré y pensé que aún existía dignidad en el ejército peruano, lamentablemente me equivoqué, Ollanta Humala forma parte de una agenda imperialista refrendada por el desequilibrado tirano Hugo Chávez Frías.

Asi es Señores, el partido nacionalista tiene como norte el desenfadado desequilibrio mental de su líder Hugo Chávez quien con los petrodólares a comprado muchas conciencias y quien está detrás de muchos movimientos desestabilizadores en la región, basta recordar la intromisión en los asunto de Colombia a través de las FARC o la intromisión de su lacayo Evo Morales en los últimos sucesos de la selva peruana.

En un País que se jacte de ser digno no se puede recibir ningún tipo de intromisión, menos aún de ideologías desfazadas que sólo buscan alimentar el ego de aquel que las dirige y que sueña con convertirse en el emperador de sudamérica. Ollanta Humala no sólo representa a ese tirano en el Perú sino que además representa al fundamentalismo indígena y eso resulta preocupante porque de imponerse abremos retrocedido siglos de desarrollo y la exclusión se acentuaría pero esta vez con el poder al otro lado de la vereda.

Los Peruanos señores, hemos aprendido que la mejor manera de que nuestro País salga adelante es uniéndonos todos y visualizando un mismo norte, lamentablemente las dos candidaturas referidas enteriormente nos llevan a acentuar la exclusión y el divisionismo a parte de los males que acarrean debido a la impunidad, corrupción y trasnochados sueños imperiales, por eso no me queda más que reafirmar que no debemos dejar que esto le suceda a nuestro País, debemos cuidarlo y pensar que el desarrollo se encuentra sin divisionismo ni exclusiones y que sobretodo jamás debemos permitir dejar a nuestro querido Perú en manos del cáncer o del sida.

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